¿Qué son las autolesiones?
Las autolesiones son conductas autolesivas que buscan hacerse daño de forma superficial (no suicidas) y utilizadas generalmente como estrategia de regulación emocional.
El más habitual suele ser el «cutting» o hacerse cortes con objetos afilados, pero también se da en forma de quemaduras, arrancarse el pelo (de la cabeza, pestañas, cejas…), morderse, arañarse o golpearse.
¿Quién se autolesiona?
Suelen darse más en mujeres y en población LGBT, que en hombres cis, y aparecer en la adolescencia (12-16 años) aunque muchas personas siguen teniendo estas conductas en la edad adulta. Tienen más riesgo de autolesionarse las personas con trastornos de personalidad, de adaptación y trastornos asociados a los estados de ánimo (depresión, trastorno bipolar…), además de las personas que sufren trastornos alimenticios.
¿Por qué las personas se autolesionan?
Existen varias motivaciones para que una persona sienta el impulso de autolesionarse y lo lleve a cabo.
- Sentir una emoción, en casos de vacío o apatía
- Hacerse daño como forma de castigo (ante la culpa, la vergüenza…)
- Gestionar, reducir o escapar del malestar emocional, obligándose a centrarse en las sensaciones físicas y/o «ganando» control sobre su cuerpo (esto último en casos de impotencia)
El primer episodio autolesivo suele darse con el aumento creciente de una emoción muy intensa, que llega a ser desbordante y por la cual la persona tiene el impulso de autolesionarte, tras lo cual la persona se siente más «liberada» o tranquila a corto plazo, aunque suele generar confusión, culpa y vergüenza inmediatamente después. No tiene porque darse de forma recurrente, aunque la falsa sensación de calma o control que generan, fomenta que la persona recurra a ello como una estrategia de afrontamiento desadaptativa, pero efectiva.
¿Las autolesiones llevan al suicidio?
No directamente, ya que las personas lo suelen utilizar como forma de gestionar el malestar, aunque pueden ser peligrosas (cortarse más profundo de lo intencionado por ejemplo) y empeoran la salud mental (por lo antes descrito) y aumenta el riesgo de suicidio.
Señales de que pueden haber autolesiones
Esto no es fácil, ya que las personas que se autolesionan – por el estigma que hemos mencionado anteriormente – harán por ocultar las cicatrices que puedan tener (cortarse en lugares del cuerpo que no sean muy visibles). Algunas pistas pueden ser llevar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, independientemente del espacio y de las condiciones (en piscinas, hogar, cuando hace mucho calor…) y evitación de desnudarse delante de terceras personas, irse de manera repentina en situaciones que sean muy intensas emocionalmente, buscar mucho tiempo en soledad, un interés repetido en encargarse de realizar las compras del hogar (cuando esto no es lo habitual), «accidentes» continuados justificados como torpeza… Obviamente, todas estas pistas pueden indicar problemas de índole psicológica diferentes a las autolesiones (baja autoestima corporal, tristeza, ansiedad, etc.) y, al ser señaladas como indicativas de autolesiones, puede ser muy intrusivo, de ahí al dificultad.
¿Qué hago si alguien que quiero se autolesiona o yo me autolesiono?
Es importante no asustarse, a pesar de ser una situación complicada de manejar y que puede chocar por lo poco conocidas que son las autolesiones (fuera de la población que trabaja con ellas y de la que las sufre).
Si es una persona cercana: intenta no juzgar – suficientemente difícil es cambiar esta forma de gestionar las emociones -, muéstrate disponible para acompañar e intenta dirigir a esta persona hacia un recurso especializado o hacia ayuda profesional (psicológica y/o psiquiátrica).
Si eres tú: no estás solo/a, esto le pasa a muchísimas personas, aunque no sea algo que se hable de forma pública. Es una forma de gestionar las emociones, NO ES LA ÚNICA, aprender a no desbordarte no es fácil y por eso es importante que lo hagas acompañado/a. En estos casos, se recomienda terapia psicológica, aunque también puede acompañarse de medicación para poder bajar la intensidad de las emociones mientras aprendes nuevas estrategias. Con esto quiero decir que tienes OPCIONES y no tienes por que conformarte con seguir sufriendo en soledad. Si quieres empezar a cuidarte y dejar de autolesionarte, estaré encantada de poder ayudarte, no dudes en contactarme.